El duelo es una alteración psicológica, principalmente emocional que surge tras experimentar situaciones de pérdida, es decir, eventos en los que algo o alguien muy importante para nosotros desaparece de nuestras vidas, total o parcialmente. En este caso hablaremos del duelo producido por el fallecimiento de un ser querido, aunque sabemos que pueden existir diversos duelos, por la pérdida de un trabajo, una pareja o la migración.

La duración del duelo suele ser muy variable, aun así, podemos decir que los primeros dos años suelen ser los más largos y duros, progresivamente el malestar emocional va cediendo, pero cada quién posee su propio ritmo para adaptarse a la situación. La pérdida representa un vacío muy grande no sólo emocional, si no va determinado por las actividades y los espacios que esta persona ocupaba en la vida de sus familiares, por ejemplo, si era proveedor económico, el único que manejaba el carro o hacía actividades importantes para mantener el equilibrio del hogar.

Con el tiempo la familia va adoptando nuevas estrategias para llenar estos vacíos y continuar viviendo, lo que no quiere decir que dejen de recordar a la persona que han perdido.

Etapas del duelo

  1. Etapa de negación: es un mecanismo de defensa que permite amortiguar el dolor inicial por la muerte de un ser querido y aplazarlo, muchas veces es adaptativo debido a los diversos trámites que deben hacerse luego de la muerte de un familiar.  
  2. Etapa de la ira: en este periodo son habituales los sentimientos de rabia y resentimiento, suelen buscarse responsables o culpables. La ira aparece ante la frustración de que la muerte de nuestro ser querido es irreversible, este sentimiento se puede proyectar hacia personas cercanas o hacia sí mismo.
  3. Etapa de la negociación: se fantasea con la idea de qué se puede revertir o cambiar el hecho de la muerte. Es común preguntarse ¿qué habría pasado sí..?, o pensar en estrategias que habrían evitado el resultado final, si yo hubiera hecho esto o lo otro.
  4. Etapa de la depresión: la tristeza profunda y una sensación de vacío son características de esta fase, se refiere a un conjunto de emociones vinculadas a la pérdida del ser querido. Las personas suelen aislarse y pueden encontrar dificultades para motivarse en su día a día.
  5. Etapa de la aceptación: una vez aceptada la pérdida se empieza a vivir y entender el dolor emocional, con el tiempo la persona va recuperando su capacidad de experimentar alegría y placer.

¿Cuándo acudir a un profesional?

Si presenta algunos de estos síntomas es importante que acuda a un profesional de la salud mental:

En caso de tener un duelo complicado la mejor alternativa es acudir a un profesional, que lo acompañe en el proceso, aunque muchas personas pueden superar esta experiencia sin ayuda, no quiere decir que todos puedan o deban hacerlo. En terapia es posible aprender a gestionar adecuadamente las emociones y los hábitos asociados al mantenimiento del duelo, para poder superarlo de la mejor manera.

Referencia:

American Psychological Association. (2012). El duelo: Cómo sobrellevar la muerte de un ser querido. http://www.apa.org/centrodeapoyo/duelo

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